$ 95.000,00
En un entorno donde lo simple tiene voz propia, esta imagen se impone sin esfuerzo.
Una flor blanca —pura y serena— se sostiene con firmeza en un florero de vidrio grueso, transparente y estable.
Su tallo, visible y fuerte, se dibuja como una línea segura dentro del silencio visual que la rodea.
El fondo ocre, cálido y neutro, enmarca la escena con sobriedad. No hay distracciones, solo armonía.
Una obra pensada para ambientes donde menos es más, y cada objeto tiene un propósito: acompañar con belleza y calma.
Cuadro con vidrio y lámina, listo para colgar
Impresión en papel fotográfico.
Medidas del marco PLANO: 1 cm de profundidad, y 2 cm frente



